Todo
empezó cuando la familia James, compuesta por: Martín, Ángela, Jesús y Pedro, querían
ir de vacaciones en velero. Martín, conocía una familia que ya habían hecho
actividades juntos alguna vez. María, José, Juan y Carlota, eran la familia que
disponían de dos veleros muy grandes, i les propusieron ir todos juntos de
vacaciones. Ellos les proporcionaron el velero, que durante las vacaciones,
seria de la familia James.
Embarcaron todos juntos el cuatro de octubre
del dos mil trece. José era el capitán ya que era el único que entendía de
barcos y él conducía un barco y indicaba a Martín como tenia de manejarlo. Cada
vez que Ángela subía a un barco, los primeros 20 minutos, tiene mareos
constantes.
Jesús y Pedro, los dos hermanos, empezaros a
conectar con los otros dos niños del otro barco, i a veces iban nadando desde su
barco asta el de sus amigos.
Al llegar al último día, el padre de sus
amigos, parecía un poco confuso, según él, ya tendrían que estar viendo tierra
pero no era así, a su alrededor solo había agua y más agua. Al contárselo a Ángela
se puso como una furia, no tenían mucha comida para sobrevivir durante días
pero su padre no podía hacer nada contra esto. En la mar, aún pasaron 5 días
más bebiendo y comiendo, pero al sexto día, se les acabaron las provisiones y
entonces les tocó a sus hijos, estaban cada día cada uno con una caña de pescar
probando de pescar algo para comer. José, se comenzó a orientar i sabía que en
la dirección que iban ahora, llegarían a casa. Cada día, Carlota se estiraba un
rato en la hamaca i miraba a lo legos. Entonces vio algo raro en el horizonte,
le parecía haber visto tierra. Cuando estuvo seguro de que lo era, empezó a
chillar y vinieron todos los de la familia. Al ver tierra se pusieron todos muy
contentos menos José que no había visto nunca esta costa, y al acercarse se
trataba de una isla desabitada, o supuestamente desabitada.
Eloi Huguet
Planas
17-11-2013